La forma de estar cerca
- eduardogmora
- 26 dic 2025
- 1 Min. de lectura
26 de diciembre de 2025
Si el mundo calla,
llámame.
No haré preguntas.
Dejaré que tu voz respire
y estaré cerca,
como quien se sienta junto a una ventana
mientras vuelve la luz.
Si la noche se extiende
y la duda pesa sobre tus hombros,
caminaré a tu lado
sin apresurar tu paso.
No prometo certezas,
pero puedo acompañar
lo que duele.
Si el frío te alcanza
y el recuerdo te hiere,
encuéntrame.
No seré refugio absoluto,
solo un cuerpo quieto
donde el temblor descansa
un instante más.
Si te extravías en ti misma
y el camino se desdibuja,
susurra mi nombre.
No llegaré como un héroe,
llegaré como una presencia
que no se va.
Si las cosas más frágiles se marchitan
y ya no encuentras la fuerza para cuidarlas,
déjame intentarlo contigo,
sin urgencias,
sin milagros,
con la paciencia humilde
de quien aprende a sostener lo que ama.
Y si eliges callar
porque no hay palabras que alcancen,
no insistiré en romper tu silencio.
Me quedaré cerca,
en esa distancia precisa
donde la soledad deja de doler.
Y cuando creas
que nadie queda,
escucha con calma:
estaré en el aire que roza tu puerta,
en la quietud de una tarde que no huye,
en el gesto sencillo
de alguien que vuelve.
No hace falta más.
Búscame.
Aquí estoy.








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